BOLETÍN FEBRERO 2016 – “La Comunicación en Familia”

La comunicación entre padres e hijos:  Si es importante el diálogo en las relaciones interpersonales, lo es aún más la comunicación en la familia. La comunicación está guiada por los sentimientos y por la información que transmitimos y comprendemos. La comunicación nos sirve para establecer contacto con las personas, para dar o recibir información, para expresar o comprender lo que pensamos, para transmitir nuestros sentimientos, comunicar algún pensamiento, idea, experiencia o información con el otro, y para unirnos o vincularnos a través del afecto y de la empatía.

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Aprender a comunicarse con afectividad en la familia:  Para aprender a comunicarse con efectividad dentro de la familia se requiere: tomar en cuenta las diferencias interpersonales, adecuar las formas de comunicación de acuerdo a personas, edades y circunstancias, emplear enfoques específicos para comunicarse con los hijos en sus diferentes etapas de desarrollo, principalmente en la edad adolescente, tener conciencia de los errores y fallas que pueden afectar negativamente el proceso, y saber aprovechar la comunicación como medio para transmitir valores.

La comunicación y el desarrollo de las relaciones familiares:  Así como hay evidencia de que las relaciones entre las personas son responsables en gran parte de la felicidad que experimentan los seres humanos, también está demostrado que las relaciones no se dan en forma automática e instantánea.  Toda relación humana es el resultado de un proceso, es decir, de una serie de: acciones, situaciones, elementos y decisiones, que al irse sumando, van llevando a un resultado. El resultado logrado conforme se avanza en ese proceso, puede ser positivo y favorable, o destructivo e insatisfactorio. Las acciones que se realizan en el día a día, en cualquier tipo de relación, y de manera especial en las relaciones familiares, llevan a los involucrados a una serie de resultados que los hace sentirse mas humanos, comprendidos, apoyados, alegres y satisfechos; o por el contrario, los lleva a experimentar frustración y vacío. Las relaciones familiares no pueden dejarse al azar. Si los integrantes de una familia realmente quieren lograr que la convivencia entre ellos sea un medio que les ayude a complementarse, apoyarse y crecer como personas, es decir, a lograr que predominen los aspectos positivos, deben actuar de manera enfocada, propiciando los aspectos que nutren y refuerzan la relación y evitando las situaciones que la afectan negativamente, o la destruyen. Si se parte de la base de que la formación de la familia comienza con la integración y el desarrollo de la pareja, todo lo que se haga para lograr el entendimiento mutuo entre los integrantes de la pareja va a influir en la totalidad de la familia.

El desarrollo, fortalecimiento y crecimiento de una relación:   Si la vida está enfocada en buscar la felicidad, y las relaciones constructivas entre las personas son un factor importante para avanzar por  ese camino,   vale  la   pena dedicar tiempo y esfuerzo en la convivencia diaria,  especialmente   en la   relación   matrimonial y familiar.

* Aceptación. Cada integrante de la familia tiene cualidades y defectos. Solo se acepta a cada   persona con   sus características   positivas y negativas y se hace lo necesario para tener presente y aprovechar al máximo todo lo positivo, la relación se reforzará y el trato será agradable y constructivo.

* Responsabilidad. Todos los integrantes de la familia, pero en  primera instancia los padres, deben asumir la responsabilidad de la relación y hacer lo necesario para que avance hacia su  verdadero  propósito: la realización y  felicidad  de  todos  los   miembros de la familia.  Para avanzar en esa dirección, deben elegir  las   actitudes, pensamientos y   sentimientos   que   les pueden ayudar para dirigir las relaciones en la dirección deseada.

* Manejo de problemas.  Si en la relación familiar las cosas no están saliendo bien, hay que evitar la    búsqueda de culpables   y  esforzarse para encontrar las causas y aplicar soluciones adecuadas.

* Poner lo mejor. La familia es un proyecto en el que está involucrada la felicidad de sus integrantes y que para lograr su propósito requiere de: enfoque, decisión y acción, es decir   que cada uno de los involucrados ponga en él lo mejor de si mismo.

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