BOLETÍN MARZO 2016 – “Los hábitos saludables en la familia”

ESTILO DE VIDA SALUDABLE
Hoy en día, la salud no se considera simplemente como ausencia de enfermedad. Se entiende que una persona sana es aquella que goza de un bienestar general, tanto físico como psíquico o social, y es precisamente en la infancia donde se van modelando las conductas que dañan o benefician la salud, concepto que actualmente se conoce como “estilo de vida saludable”, que incluye el abandono del tabaco, alcohol y otras drogas, la práctica deportiva, la nutrición adecuada, y el desarrollo de nuevas vacunas.
Son varios los factores que determinan la calidad de vida, uno de ellos es la percepción de satisfacción con la propia vida. En esta satisfacción cobra un papel primordial las actividades de ocio y los hábitos saludables.
La OMS explica que la calidad de vida es una de las bases indiscutibles para la salud y el bienestar de las personas.

LOS PADRES DEBEN SERVIR DE MODELO

Educar a los niños y niñas en hábitos saludables desde temprana edad, es la medida preventiva mas eficaz para mejorar la condición de salud a lo largo de toda la vida del individuo.
Para introducir nuevos valores y que los niños adquieran hábitos saludables duraderos que redunden en su bienestar y calidad de vida, sobre todo de cara a su posterior desarrollo físico e intelectual, será conveniente que los padres sirvan de modelo.

Hábitos familiares para educar bien a los hijos

1. Demuéstrale que lo quieres: Todos los padres quieren a sus hijos pero a veces no basta con eso. Además de quererlos hay que decírselo y sobre todo demostrarlo.

2. Habla con ellos: La comunicación es vital para fortalecer los lazos familiares y para que el niño se sienta escuchado y respetado y además aprenda a escuchar y respetar a los demás.

3. Hacer juntos por lo menos una comida al día: El día a día, con horarios de trabajo y clases muy estresantes, impide en muchas ocasiones que padres e hijos coincidan, pero hay que intentarlo.  Además, los fines de semana se puede aprovechar para hacer un desayuno especial o para una cena diferente, a la que se dedique más tiempo.

4. Apagar la tele en las comidas: Comer con la tele encendida dificulta el diálogo y convierte a cada miembro de la familia en una “isla”, más atento a lo que se cuenta en la pequeña pantalla que en lo que dicen.

5. Hacer planes juntos: Una excursión en bicicleta, la visita a un museo, una merienda en un lugar especial, una tarde en el cine o jugar juntos a un juego de mesa, son planes que tienen gran importancia, más que por la actividad en sí, por el hecho de que padres e hijos compartan espacio y momentos y den pie a fortalecer la confianza y el cariño.

6. La calidad es mas importante que la cantidad: Es más importante la calidad que la cantidad. Por ello se puede suplir la falta de tiempo debido al horario laboral o a otras responsabilidades, aprovechando las horas y minutos que se tienen libres.

7. Ser ejemplo: Los padres son un espejo en el que se miran los niños. De forma consciente o inconsciente lo modelos de los padres son los que repetirán los hijos. Por eso es importante cuidar el comportamiento en casa.

CARACTERÍSTICAS DE LOS HÁBITOS SALUDABLES

Para educar en hábitos saludables es importante delimitar este concepto y el concepto de ocio saludable. El ocio saludable no es lo mismo que ociosidad y activo.
Los hábitos saludables implican la ocupación de la mente y el ejercicio del cuerpo, para promover, cuidar y mantener la salud física y mental. Pueden desarrollarse individualmente, pero también debemos combinarlo con ocio en grupo o familia.
Son hábitos saludables: el deporte, la lectura, la naturaleza, talleres de crecimiento personal, juegos en grupo, etc.

Alimentación: La prevención de la obesidad infantil, comienza en la etapa prenatal: habrá que controlar la ganancia de peso durante la gestación de la madre en niveles inferiores a 12 kg.; Durante la etapa de lactante, la mejor alimentación es la lactancia materna, retrasando la introducción de alimentación complementaria hasta después del 6º mes; Durante la edad escolar y adolescencia el niño deberá conocer los alimentos, valorar las necesidades de todos ellos y aprender a comer de todo. Es importante que la familia se reúna, para comer juntos, y utilizar estos ratos para charlar, compartir impresiones y hacer proyectos. Eduque a comer despacio.

Promocionar la actividad física: Es importante incluir actividades físicas en la rutina diaria de la familia entera, planificando los horarios para que todos se muevan: pasear, montar en bici, ir a nadar, al parque o simplemente salir al exterior a jugar, que ayudará a mantener en forma a toda la familia, y aprovechar para que los niños jueguen con otros niños.  Se recomienda hacer al menos media hora de deporte al día, tres días a la semana, con las protecciones necesarias, y en lugar seguro, pero concéntrese en la diversión más que en habilidades determinadas. Los niños no deben hacer pesas. Utilice las escaleras.

Sueño: Evite las actividades intensas o excitantes (juegos físicos, ver la TV, jugar en la computadora, Tablet o celular) en la hora previa a irse a la cama, y las bebidas con cafeína, el café, el té y el chocolate, varias horas antes de acostar al niño.

Higiene: Acostumbre a los niños y niñas a lavarse las manos, incluidas las uñas, antes de tomar alimentos y siempre después de haber ido al cuarto de baño o de venir de jugar.  En cuanto tenga suficiente edad sustituya el baño diario por la ducha de pocos minutos, a una temperatura adecuada.

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